No nos resignamos ratificamos el paro
A 20 de mayo, la Corte sacó una acordada de recomposición salarial correspondiente al mes de marzo. Hace un año que el máximo tribunal va sacando mes a mes pequeños aumentos que igualan el IPC a mes vencido (o a veces dos), después de un año y medio que acumuló una pérdida salarial mayor al 20%. Reducido nuestro salario en 20%, la única respuesta de la Corte es mantener ese nivel salarial planchado.
No obstante, cada mes es una nueva incertidumbre; el aumento de marzo llegó más de un mes después de conocer el IPC de 3,4% y aunque ya sepamos el dato de abril de 2,6%, la acordada se limita a la recomposición de marzo. Huelga decir que esta incertidumbre se da en un contexto de aceleración del índice inflacionario y que la recomposición tardía no permite sostener el poder adquisitivo en el día a día. Suma preocupación la caída sostenida de la recaudación tributaria nacional que ya lleva nueve meses de reducción en términos reales.
Por otra parte, esta definición unilateral del salario por parte de la Corte deja fuera de la discusión otras formas de recomposición salarial: la movilidad de las asignaciones de primera infancia y ayudas escolares; los pases a planta y la actualización de los contratos de locación; el reconocimiento de todos los títulos y la carrera judicial, entre otras demandas.
Además de las medidas de fuerza, el pasado 14 de mayo la masiva participación en las elecciones generales de SITRAJU da cuenta del fortalecimiento de esta mirada crítica y el agotamiento del mecanismo despótico que utiliza la Corte. Necesitamos una mesa paritaria para superar esta dinámica que nos perjudica. Es momento de proyectar aumentos a futuro y, en todo caso, revisar si hay un desajuste con respecto a la inflación con el dinero en el bolsillo. En ese sentido la paritaria que lleva adelante SITRAJU-CABA es ejemplar: esta misma semana cerró un acuerdo salarial que cubre los meses de abril, mayo y junio y acumulan 5 puntos porcentuales más de aumento en el año.
¡MESA PARITARIA YA!